La Biblioteca de Liliput
Jueves, 7 Agosto 
La delicadeza, aparente fragilidad y la dificultad añadida que ofrece su realización hacen que las miniaturas y los objetos minúsculos tengan un encanto especial para muchas personas. Los libros en formato diminuto no escapan de esta atracción.
Una fanática de las miniatura
La exposición que ahora se presenta en la Biblioteca Miguel de Cervantes es precisamente el fruto de la pasión de una coleccionista española por esta parcela tan particular de la bibliofilia: los libros en miniatura.
Así se denominan a los volúmenes que no sobrepasan los 75 milímetros de alto. Aunque este punto varía según la época, los países y los especialistas. De este modo, en Europa suelen aceptarse bajo esta denominación incluso las ediciones que alcanzan los 100 milímetros referidos a la mancha impresa, mientras que en los Estados Unidos, donde se encuentra la principal sociedad internacional de editores, coleccionistas y autores de mini libros, sólo se admiten como miniatura los que no sobrepasan los 75 milímetros referidos a su encuadernación.
